GANAS DE VIVIR
OTRA VEZ EL CORAZÓN
dice estar ocupado
intentando mostrar
el monólogo
de la solitaria petunia.
¡Qué corta es la vida,
tan ahora lo de siempre,
tan siempre lo de ahora,
tan así de frágil,
tan así de loca,
tan poca cosa,
tan nadie sabe qué
y no sé qué más..!
Mas la solitaria petunia
insiste y resiste
en la grieta,
entre el suelo y la pared…
¡Ya son ganas de vivir!
Amparo Carballo Blanco,
del libro En ningún lugar