MI PADRE TENÍA UN FAROL DORADO

MI PADRE TENÍA UN FAROL DORADO
con el que cortaba la noche.
con el que cortaba la noche.
Un día y otro
se abría camino
para llegar a ningún lugar.
se abría camino
para llegar a ningún lugar.
Por aquel entonces
la noche y mi padre viajaban en tren.
El tren era negro y lento,
ruidosa culebra de carbón.
la noche y mi padre viajaban en tren.
El tren era negro y lento,
ruidosa culebra de carbón.
Por aquel entonces
yo tenía pánico a los endriagos
que acechaban fuera,
más allá de un verso de luces.
yo tenía pánico a los endriagos
que acechaban fuera,
más allá de un verso de luces.
Mi padre se perdió en un silbido del tren
y me dejó el farol dorado.
y me dejó el farol dorado.
Amparo Carballo Blanco
del libro En ningún lugar
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10:35:59
La poesía de Amparo Carballo ilumina como farol dorado, volviendo del revés el misterio. Sus palabras son caricias con aroma, rumor incesante en nuestra memoria. Buena poesía, de la poesía auténtica la de esta poeta.
Ángel G.