Wednesday, December 31, 2008

TRÉBOL

HUBO UN TIEMPO
dulce y misterioso,
crujiente
 como un beso de cerezas.
Recuerdo
que tuve en mis manos un trébol
en plena floración
de eterna juventud,
pero no sé cómo
ni dónde lo perdí.

Posted by Amparo Carballo Blanco at 18:05:40 | Permalink | Comments (1) »

Sunday, December 21, 2008

FE DE VIDA


SÉ QUE EXISTO PORQUE ME DUELE

el parpadeo oscuro

de la luz en las manos

y el vértigo del tiempo

recortando mi espacio limitado.

 

Sé que existo porque me ves

y te abordé en el instante

que nos cruzamos

como barcas alejadas,

perdidas en medio del océano.

 

Sé que existo porque nada sé,

por eso vuelvo y me voy

del revés en un verso:
para sin duda saber

que la claridad verdadera

no está en las manos del ser.

 

Posted by Amparo Carballo Blanco at 13:02:46 | Permalink | Comments (1) »

Thursday, December 11, 2008

VOLANDERAS


 

VOLANDERAS

 

  

Por Amparo Carballo Blanco

 

Como si volar fuera fácil, las pícaras gaviotas atrapan al vuelo el pez que ha brotado del río. El pez es de espuma y escarcha, pesa lo mismo que el aire. El pez tiene escamas encendidas por la profundidad del lenguaje. El pensamiento vuela a todos los espacios, va de lo general a lo particular; de lo particular a lo general. El pensamiento dubitativo puede convertirse en un opaco ovillo de expectante silencio. Entonces las veloces y astutas gaviotas, para no morir de hambre o de asfixia, se disputan la presa que se vuelve abstracta y racional y artística.

La gaviota vencedora picotea con ardor el pez volador del pensamiento imaginario, y lo deja abierto a la creatividad. La otra se aleja sombría y perpleja, vencida, con el pico vacío y el vuelo pensativo, desplegado en el aire sin transparencia. Acaso busca la solución a su problema, no sigue propiamente una línea recta sino más bien zigzagueante, indecisa, con avances, paradas, rodeos y hasta retrocesos. Piensa y aprende.

Posted by Amparo Carballo Blanco at 16:33:01 | Permalink | Comments (3)

Friday, December 5, 2008

MIL CUATROCIENTOS GRAMOS

MIL CUATROCIENTOS GRAMOS

de ciencia

de conciencia

de conocimiento

de bondad
debería contener
el cerebro humano.

Mil cuatrocientos gramos,
sólo eso:

pero es demasiado peso
 para un ser tan desalmado.

Posted by Amparo Carballo Blanco at 11:55:20 | Permalink | Comments (1) »