VOLANDERAS

VOLANDERAS
Por Amparo Carballo Blanco
Como si volar fuera fácil, las pícaras gaviotas atrapan al vuelo el pez que ha brotado del río. El pez es de espuma y escarcha, pesa lo mismo que el aire. El pez tiene escamas encendidas por la profundidad del lenguaje. El pensamiento vuela a todos los espacios, va de lo general a lo particular; de lo particular a lo general. El pensamiento dubitativo puede convertirse en un opaco ovillo de expectante silencio. Entonces las veloces y astutas gaviotas, para no morir de hambre o de asfixia, se disputan la presa que se vuelve abstracta y racional y artística.
La gaviota vencedora picotea con ardor el pez volador del pensamiento imaginario, y lo deja abierto a la creatividad. La otra se aleja sombría y perpleja, vencida, con el pico vacío y el vuelo pensativo, desplegado en el aire sin transparencia. Acaso busca la solución a su problema, no sigue propiamente una línea recta sino más bien zigzagueante, indecisa, con avances, paradas, rodeos y hasta retrocesos. Piensa y aprende.