FE DE VIDA

SÉ QUE EXISTO PORQUE ME DUELE
el parpadeo oscuro
de la luz en las manos
y el vértigo del tiempo
recortando mi espacio limitado.
Sé que existo porque me ves
y te abordé en el instante
que nos cruzamos
como barcas alejadas,
perdidas en medio del océano.
Sé que existo porque nada sé,
por eso vuelvo y me voy
del revés en un verso:
para sin duda saber
que la claridad verdadera
no está en las manos del ser.