Wednesday, December 31, 2008

TRÉBOL

HUBO UN TIEMPO
dulce y misterioso,
crujiente
 como un beso de cerezas.
Recuerdo
que tuve en mis manos un trébol
en plena floración
de eterna juventud,
pero no sé cómo
ni dónde lo perdí.

Posted by Amparo Carballo Blanco in 18:05:40
Comments

One Response

  1. Anonymous says:

    Quizás donde se pierden las cosas con el tiempo, en la memoria y en el recuerdo. En el baúl de los tesores del alma.

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