POESÍA

Ni jeroglífico, ni pregón, ni proclama.
Sólo una palabra fragante
como un atardecer frente al mar,
como una rosa capaz de iluminar
los pulsos de tu cuerpo,
como una manzana incendiada
en la boca de la noche.
Sombra y luz y carne blanca.
Así, sólo música,
sólo silencio:
Poesía.