ILUSIÓN ÓPTICA

El espejero que fabrica versos,
-ilusiones engañosas-
que atraviesan las capas del alma
como si tal cosa,
me vendió ayer
una lámina de vidrio
que me refleja hermosa.

El espejero que fabrica versos,
-ilusiones engañosas-
que atraviesan las capas del alma
como si tal cosa,
me vendió ayer
una lámina de vidrio
que me refleja hermosa.

VENDRÁN NUEVAS LUCES
a repetir el espejismo.
Otros pies recorrerán
sendas parecidas.
Otros poetas descubrirán
los matices del otoño,
y en un hilo de repeticiones
tejerán versos
hasta que florezcan los almendros.
Pero los que están o no, allí,
-en ningún lugar-
no son,
ni tendrán vuelta atrás.
La vida no es un cuento
escrito a nuestra voluntad.
Nunca hubo un final y empezar.
Amparo Carballo Blanco
NADA NUEVO TRAE EL OTOÑO
en sus venas amarillas,
nada que no hayan pintado
los poetas
con palabras coloreadas
de mentirosa verdad.
En los charcos se refleja
la sangre del otoño,
hecha de amores pasajeros,
de existencias breves,
de miedos reales.
Y entre nubes y sombras
se cuela algún rayo de sol
incapaz de calentar los pies
de los ancianos fríos,
que ven pasar su vida
a toda velocidad,
-hacia ninguna parte-
arrastrando una luz menguada,
preludio del final.
Amparo Carballo Blanco
Todo allí es perfecto, profundo, grandioso, elevado y, al mismo tiempo, nada nos interesa porque sus autores no lo han escrito para nosotros sino para el Dios del Arte.
CUÍDATE DE LOS MALOS AMIGOS, POESÍA,
de los suicidas apócrifos,
de los ambiciosos
demiurgos solapados
en el templo del poder.
Ponte a salvo de la perfección
de la noche,
de las rosas,
del amor
de los lirios,
del poeta profesional.
Aléjate de la espesura, Poesía,
clava en mi pupila
tu pupila azul,
y abre las ventanas
de la casa hermética
para que entre el aire fresco.

AQUÍ HUELE A OTOÑO…
¿Quién ha sido?
¿Quién se ha tirado una lágrima?
Abre el libro para que salga
el maleficio.
¡Qué corra el verso fresco
por los ojos del alma!

SOY PROFETA EN MI PAPEL,
puedo predecir el futuro:
hoy dejaré caer
una lluvia de ojos
sobre un mar de lágrimas quietas,
que te hablarán de lo que no existe.
Después tomaré un café
con soledad y melancolía.
Entre el azul y el violeta
está el añil de tu mirar,
y la cal viva
del verso blanco
que enluce las paredes
de la tarde.

DESEO INTENSAMENTE
algo que no sé,
algo que no tengo ni tendré.
Hago méritos para conocer
el objeto de mi ambición.
Como hierba de otoño,
álsine invasora de jardines,
germino en versos blancos.
Una especie de destino extraño
desbarata
todos mis planes de saber.
Déjate de pamplinas, me dicen,
o acabarás floreciendo
junto a un muro.
Deseo intensamente
algo que no sé,
algo que no tengo ni tendré.
Amparo Carballo Blanco

Y AQUÍ ESTOY
perdiendo el tiempo que no tengo,
que no existe,
que desconozco.
Y aquí estoy
llenándome de tiempo que no existe,
que no tengo,
que desconozco.
Y aquí estoy
contando el tiempo que desconozco,
que no existe,
que no tengo.
Perdiendo y llenándome y contando
aquí estoy,
aún soy tiempo.
Amparo Carballo Blanco
PARECÍA TAN FELIZ,
Amparo Carballo Blanco
del libro En ningún lugar